El agua de escorrentía, un aliado frente al cambio climático

Redacción EFEverde - 16 febrero, 2022

Sevilla (EFE).- La utilización del agua de escorrentía en ciudades afectadas por altas temperaturas se perfila como un elemento que puede ayudar a la adaptación de las urbes frente al cambio climático, según el jefe del Departamento de Proyectos y Obras de Emasesa, Mario Cabello Obel.

Sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS)

Cabello Obel explica en entrevista con EFE que para ello existen los sistemas urbanos de drenaje sostenible (SUDS) para la captación de agua de escorrentía, con el fin de aprovechar el recurso para el riego de parques y jardines y «laminar» las puntas de caudales en las redes de saneamiento.

Estas técnicas de drenaje de agua se están aplicando en el proyecto LIFE Watercool (LIFE18 CCA/ES/001122) de adaptación al cambio climático en la avenida de la Cruz Roja de Sevilla -cofinanciado por la Unión Europea-, con el objetivo de utilizar este recurso natural y la tecnología para luchar contra las altas temperaturas que se registran en la capital andaluza durante más de tres meses al año.

Según el jefe del Departamento de Proyectos y Obras de la Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla, S.A. (Emasesa), entidad socio del proyecto LIFE Watercool, en las ciudades es necesario buscar alternativas al cambio de las redes de saneamiento, porque cambiarlas todas «es inviable y poco sostenible tanto desde el punto de vista económico como desde el ambiental».

Además, las obras «generan muchísimos residuos y consumen muchísima energía», por ello, «hay que buscar otras estrategias y desde Emasesa se está apostando por los SUDS, que se están aplicando en el proyecto LIFE Watercool en Sevilla».

Los SUDS incluyen una serie de sistemas para la gestión del agua como pavimentos drenantes, jardines de lluvia, canales, parterres, alcorques y sumideros filtrantes, cubiertas ecológicas, jardines verticales, entre otros.

Captar agua de escorrentía 

Según Cabello Obel, con los SUDS se persiguen dos objetivos: el primero es captar el agua de escorrentía para «laminar» los picos de caudal de forma que las redes de saneamiento tengan la capacidad suficiente de transportarla hasta los puntos de vertido del agua, y el segundo, aprovechar las escorrentías para infiltrarlas en el terreno.

Gracias a los SUDS se devuelve el agua de escorrentía al subsuelo porque la utilización del pavimento, que hace a las ciudades cada vez más impermeables, conlleva que el recuso se conduzca siempre a los tubos de la red de saneamiento, luego a las depuradoras y por último al punto de vertido.

Todo este proceso «conlleva gastos de tratamiento de agua y un gasto energético importante», porque toda la red de saneamiento tiene un sistema de bombeo, entre otros sistemas.

Explica Cabello Obel, que, concretamente, en el proyecto LIFE Watercool se pretende una combinación de ambos objetivos: captación y ahorro de agua, porque «por un lado se pretende recoger toda esa escorrentía e infiltrarla, y, en aquellos episodios donde la capacidad de infiltración del suelo no consigue absorber ese agua, laminarla y conducirla hasta la red de saneamiento, los conductos y de ahí hasta los puntos de vertido.

Según el técnico de Emasesa, «indudablemente, esos caudales se van a reducir muchísimo» debido al déficit hídrico producido por la crisis climática.

Sostenibilidad y eficiencia

Desde el punto de vista de la sostenibilidad y la eficiencia, subraya el experto, todo lo que no sea conducir el agua hasta una depuradora es una apuesta por la eficiencia, porque se está ahorrando muchísimo dinero y recursos en la depuración de ese recurso, porque llevar el agua desde el punto de recogida hasta la depuradora conlleva «un gasto energético de bombeo muy importante y el propio consumo de la depuradora que necesita para depurar ese agua».

Subraya la importancia de los SUDS, porque una vez que el agua de escorrentía entra en el tubo de saneamiento es ya un «agua negra» y lleva un proceso de depuración completo «como si fuera el agua de cualquier vivienda», según Cabello Obel, quien añade que, no obstante, si se consigue captarla directamente en el tubo a pesar de que contenga «un poco de suciedad o de contaminación» se puede tratar en el sitio donde se captó para infiltrarla y devolverla a los acuíferos.

Explica el técnico de la empresa de Sevilla que, a su vez, esos acuíferos vuelven a rellenar los pozos de agua que son los que se utilizan para la red de riego de la vegetación en una ciudad como Sevilla donde hay muchos meses con temperaturas muy elevadas y donde se pretende mantener las zonas verdes para que a su vez ayuden a retener ese agua de escorrentía cuando llueve. Por ello, «hay que mantener la red de riego y hay que regar la vegetación».

Cabello Obel participará mañana, jueves, en el segundo foro online organizado en el marco del proyecto LIFE Watercool – Proyecto Cruz Roja y en el que intervendrá además Josefina Maestu, asesora del Secretario de Estado de Medio Ambiente en el Ministerio para la Transición Ecológica y Reto Demográfico. EFE

Información aportada por EFEverde de la Agencia EFE  y publicada en el marco de su participación en  proyecto Life WaterCool de la Unión Europea

Sobre LIFE18 CCA/ES/001122 de la UE

Concepto sistémico eficiente del agua para la adaptación al cambio climático en zonas urbanas.

Cofinanciado por la UE en el marco de la iniciativa Life y coordinado por Emasesa tiene por objeto: desarrollar y probar soluciones innovadoras para hacer frente a las altas temperaturas, tanto en exteriores como en interiores, y con escorrentía temporal de agua y situaciones de sequía en un entorno urbano sujeto al cambio climático.

Socios: Alten, AgenciaEFE (@efeverde), Ayuntamiento de SevillaUniversidad de Sevilla

 

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